El artículo 197 del Código Penal castiga al que para vulnerar la intimidad de otra persona o descubrir sus secretos, se apodere de sus papeles, cartas, correos electrónicos o cualquier otra documentación sin el consentimiento de éste.

  En el marco de los procedimientos de separación o divorcio, en el que recordemos deben dirimirse tanto las guardias y custodias de los menores, así como cuestiones económicas, este delito cobra una especial relevancia.

Hay una cierta tendencia a creer que si se ha compartido la vida con otra persona la documentación que hay en el mismo domicilio, y a la que se ha tenido acceso, es de todos y que por lo tanto el apoderamiento de ésta y la posterior presentación en un proceso de divorcio no plantea problema alguno. Cuando es precisamente este punto el que está castigado.

Así la Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid de fecha 26 de noviembre de 2013 condenó a una esposa que se quedó con el uso de la vivienda y se apoderó de los correos electrónicos que se marido había intercambiado con su Letrada y que posteriormente se aportaron al procedimiento Matrimonial.

La Sentencia de la Audiencia Provincial de Zaragoza de 15 de enero de 2015 condenó a una esposa por hacer uso de una notificación de la Agencia Tributaria dirigida a su marido para utilizarla en el proceso de separación.

Finalmente la Sentencia de la Audiencia Provincial de Alicante de fecha 22 de diciembre de 2015 condenó a una esposa por apoderarse de documentación bancaria del marido y entregárselas a su Letrada para utilizarla en el procedimiento de modificación de medidas matrimoniales.

Por consiguiente  en el marco de un procedimiento de separación no puede hacerse uso de la documentación privada de uno de los cónyuges con objeto de obtener una ventaja en el procedimiento de guardias y custodia o separación. Incluso cuando en el período de convivencia se pudiese tener acceso a esa documentación, caso contrario se puede iniciar un procedimiento penal que puede derivar en una Sentencia condenatoria.